
Las amapolas son flores pertenecientes a la familia de las Papaveraceae del género Papaver.
Se cultiva como flor de jardín y por sus usos gastronómicos y cosméticos.
Características de las amapolas
Las amapolas crecen en plantas que pueden llegar a medir 50 centímetros, sus tallos son erectos y presentan pocas ramificaciones que suelen presentarse como finos pelillos.
Sus hojas son alternas sin peciolo y se distribuyen a lo largo del tallo y son muy dentadas.
Las flores son esféricas y acampanadas de un color escarlata muy intenso, cuentan con 4 pétalos finos y dos vellosos sépalos.
El fruto de las amapolas es una capsula con falsos tabiques ovalada que posee un gran número de semillas.
Origen y habitad de amapola
El origen de la palabra amapola proviene de la palabra “Habapaura” palabra formada del árabe Habb “Semilla” y el latín Papaver “Amapola”.
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El habitad de las amapolas se extiende por los climas fríos y montañosos de Eurasia, Estados unidos y norte de África pero se desconoce su origen exacto.
Crecen muy bien en zonas de cultivos por lo que han aparecido donde el hombre ha llevado la agricultura facilitando su diseminación por el mundo.
Historia de las amapolas
Los registros más antiguos de las amapolas datan de más de 30 mil años, se han encontrado semillas fosilizadas relacionadas con los neandertales asumiendo que estos ya conocían sus propiedades.
Formo parte de las civilizaciones persas, egipcias y mesopotámicas donde fue ampliamente cultivada.
Aparece en un texto sumerio que data del 4000 a. C. donde se refieren a ella como planta de la felicidad.
Era muy popular en la antigüedad donde se preparado jugo cuajado que se extraía realizando cortes sobre la capsula del fruto.
¿Cómo cultivar amapolas?
Para cultivar amapolas en casa debes tener en cuenta que requieren de un suelo bien drenado ya que no toleran el exceso de humedad.
Es recomendable a la hora de plantar las semillas mezclarlas con fertilizante orgánico y arena para que tengan mayor firmeza antes de depositarlas en tierra húmeda.

Son flores que no soportan las temperaturas altas y tenemos que protegerlas del exceso de sol para evitar que se resequen.
Cuidados mínimos para cultivar amapolas
Para que el cultivo de amapolas tenga éxito se deben cumplir una serie de condiciones que mejoren las posibilidades de la planta.
- En caso de tener a las amapolas apartadas del sol debemos darle entre 6 y 7 horas de luz.
- En caso de tenerlas al sol, lo más conveniente es dejarlas a la sombra cada cierto tiempo evitando que la tierra se seque.
- Durante el periodo de germinación que puede oscilar entre 6 y 25 días se recomienda regar periódicamente para que puedan desarrollarse adecuadamente.
- Cuando la planta alcance 10 centímetros de altura, reduce el riego para que el suelo pueda secarse unos 5 centímetros después de esto puedes retomar los riegos.
- La tierra debe nutrirse con fertilizante líquido o en polvo, aunque no debe hacerse con frecuencia ya que la amapola no es exigente en este aspecto.
- No se aconseja podarla, solo retirar las hojas secas, de esta manera se resembrarán ellas solas.
Plagas y enfermedades comunes de las amapolas
Las amapolas son muy resistentes pero pueden ser víctimas de los pulgones, caracoles y babosas cuando las condiciones ambientales cambian a favor de estas plagas.
Las amapolas son flores hermosas que podemos tener en el jardín, ellas pueden resembrarse cada año por medio de sus semillas, lo que nos brindará un espectáculo escarlata cada privará.
