
Es evidente que los productos de marcas chinas en un pasado eran desconocidos, pero en el mundo moderno se han hecho un hueco en las casas del occidente, empresas como Huawei y Xiaomi se han vuelto cada vez más importantes.
Y en menor medida también se encuentran Haier, Midea, Hisense, Alibaba, Lenovo, Minison, OnePlus y TikTok.
Sin embargo, si evaluamos todo desde una perspectiva más racional y profunda, es probable que contemos en casa con más productos chinos de lo que creíamos.
Esto no quiere decir que se han realizado en China –como único factor-, sino que también han sido desarrollados totalmente, o en parte, en el país asiático.
Es imposible datar las décadas que las empresas chinas tienen vendiendo productos orientado a marcas del antiguo bloque comunista y capitalista.
No solo venden los productos mediante productores occidentales, sino que también han captado a los fabricantes de la región.

Las adquisiciones en occidente y Japón
Coloquemos como ejemplo a una persona promedio. Suelen sacar el desayuno de un frigorífico General Electric, que procede a calentar en un Sharp microondas.
Después ve las noticias en un Toshiba TV y procede a dirigirse a su trabajo en un Volvo.
Aunque ninguno de estos dispositivos es chino, vale la pena que comencemos a evaluar su fabricación y propiedad.
Haier es un fabricante de electrodomésticos que compró a General Electric su división de tal industria en 2016.
Hisense se hizo con control de Toshiba Display Solutions, el fabricante de TV, tiene aproximadamente el 95% de las acciones y cuenta con una licencia de uso de marca de más de 30 años.
Por otro lado, Geely es propietario de Volvo, que fue vendida en 2010 en una transacción realizada por Ford.
Mientras que Sharp, la empresa japonés, fue comprado por Foxconn -aunque Taiwan no sea chino, está dentro de lo que se considera como una zona en reclamación-.
Cuando las empresas se quieren introducir en un mercado, suelen comprar fabricantes que tienen problemas económicos o de gestión.
Esta táctica fue utilizada por General Motors cuando adquirió Opel en 1929, y es una actividad común en diferentes fabricantes.
Sin embargo, la clave de todo esto es la impactante expansión de las compañías empresariales chinas en las últimas dos décadas.
Solo remotemonos a Lenovo, que en 2005 adquirió la filial de computadoras de IBM, los famosos Thinkpad que eran usados por los empresarios.
Lenovo se aseguró de poder utilizar la marca IBM en los portátiles por un período de 5 años, pero el poder de marca de Thinkpad le proveyó la fuerza que necesitaba para despegar dentro de la industria.
En relación a la industria automovilística también pasa lo mismo. Compañías como MG -que pertenece al chino SAIC desde el año 2006-, Volvo, London Taxi Company, Polestar y Linl&co que son propiedad de Geely, el fabricante chino.
Además de esto, dicha empresa cuenta con acciones en Mercedes-Benz mayores al 8%, lo que lo convierte en el principal accionista.
También ha adquirido Smart, la marca de vehículos urbanos. Geely también es dueña de Horse, una filial de Renault y también tiene un porcentaje de Aston Martin.
No solo se limita a productos tecnológicos. Los cereales Weetabix que son muy importantes en Reino Unido, pertenecieron, en su mayoría, a Shanghai Bright Foods, que está en la actualidad bajo manos norteaméricanas.

Se ocupan del diseño y la fabricación para otras empresas
El año 2022 se lanzó una publicación en el New York Times donde se analizó el microondas de sobremesa más eficiente que se vende en el país.
Se llegó a la conclusión de que la mayoría de estos hornos venían de Midea, empresa china.
Cuando se abre el paquete lo primero que aparece el es logotipo de Midea y la dirección de la fábrica en Foshan.
Se sospechaba que Midea se encargaba de fabricar los microondas de Comfee, Toshiba, Sharp, Insignia, Magic Shef, Breville, Hamilton Beach, General Electric y otros más, dichas sospechas fueron confirmadas.
Solo se encuentran excepciones con Samsung y LG que al parecer desarrollan sus propios hornos microondas, muy similar a Panasonic, que contrataba a Midea para fabricar los de gama baja, mientras que ellos se hacian cargo de las otras gamas.
El porcentaje de cuota de mercado que tiene otro fabricante de microondas, Galanz, llega a proporciones de prácticamente 40%.
También hay otros productos de origen chino que son vendidos mediante otras marcas en variopintas industrias.
DR Automobiles es uno de estos ejemplos. Esta compañía italiana vende modelos de Chery, el fabricante Chino.
Es probable que DR no tuviese algo que ofrecer de no ser por la organización china.
Esto de vender productos chinos como propios es algo que hacen varias empresas, tales como General Motors y Ford.
Podemos verlo en el caso de Ford Territory que se vende en países como México, Brasil, Filipinas y China.
Este vehículo no lo desarrolló Ford, sino JMC Yusheng 330, un fabricante chino. Y lo vende Ford.
Entre todas las empresas automóvilisticas, el caso más drástico lo encontramos de la mano de General Motors.
Sus vehículos son vendidos bajo la marca Cadillac, Buick y Chevrolet. El 40% de los vehículos que esta gran empresa vende en México son importados desde China.
Además, importa modelos estadounidenses que se han fabricado en China.
Aunque es una estrategia a la que no se le ha augurado un buen futuro, no es de extrañar que las empresas chinas intenten ocultar su procedencia frente al consumidor.
Esto podemos verlo en Miniso, la cadena de tiendas que tiene presencia en Marruecos, Panamá, España, México, Estados Unidos, Canadá y varios países asiáticos.
Fue fundada por Ye GouFu, un empresario chino y tiene su sede en Cantón.
Desde su comienzo podíamos encontrar un modelo de productos que sera equiparable a las empresas niponas: Muji, Uniqlo y Daiso.
Luego de que se despertara una polémica en torno al hecho de que intentaba parecerse a una empresa de origen nipón, comenzó a hacer ciertos cambios.
Esto fue debido al sentimiento antijaponés que abunda en China, a parte del consenso de las personas referente a los productos Made in China que ha dejado de verse como un precepto de meramente bajo coste, hace que sea innecesario ir ocultando los orígenes chinos.
Empresas como Shein, un gigante textil que es la competencia directa de Primark, H&M e Inditex, no oculta sus orígenes.
Las organizaciones chinas tienen un promedio de dos décadas haciendo que sus creaciones pasen por occidentales, con el objetivo de conseguir una aceptación más amplia por parte de los compradores.
Disimulan sus orígenes para lograrlo, y se amparan de una variedad de estrategias, desde la venta de productos mediante otro fabricante o con la compra de empresas en la región.
Sin lugar a dudas han vendido más a los consumidores de lo que se podía esperar.
